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Envejecimiento activo y saludable

La importancia de concientizar a la población acerca del concepto de envejecimiento activo y saludable

Con la finalidad de derribar ideas construidas y representaciones sociales sobre los conceptos relacionados a los adultos mejores, y basados en el Programa Nacional de Envejecimiento Activo y Salud del Ministerio de Salud de la Nación cuya finalidad fue instalar en agenda pública el concepto de envejecimiento activo y saludable.
La Dra. en Psicología y docente de la Universidad ISALUD Yamila Comes, lideró el Proyecto de investigación titulado “Evaluación de un objetivo específico del Programa Nacional de Envejecimiento Activo y Salud: análisis de las representaciones sociales sobre envejecimiento activo y saludable en grupos poblacionales urbanos”, y nos explicó de qué se trata y por qué resulta importante poder visibilizarlo.

“Lo que se hizo fue presentar una evaluación de una política con la finalidad de investigar uno de los objetivos específicos del Programa PRONEA que se llevó a cabo durante el año 2018, el cual pretendía comunicar a la población el concepto de envejecimiento activo y saludable, preguntándonos qué entiende la población sobre esto. Nos pareció importante visibilizarlo porque hay ideas construidas y representaciones sociales sobre los conceptos que apuntan a una pasividad, a estereotipos y prejuicios que no necesariamente tienen que ver con la realidad”, explicó.

Dentro de los aspectos analizados en la investigación, cuyo objetivo fueron las representaciones sociales en población urbana del área Metropolitana de Buenos Aires, se destacaron los siguientes conceptos:
-Que el proceso de envejecimiento evoca ideas de “persona mayor” sin traer significados de un proceso biológico que se inicia con el nacimiento, caracterizándolos por la experiencia, la soledad la vejez y abuelidad. En ese sentido, se habla de mujer vieja como un concepto atravesado por estereotipos de género donde la mayor evocación es la abuelidad y las arrugas y coquetería, y en la evocación de hombre viejo se prioriza la experiencia.
-Persona mayor/hombre viejo/mujer vieja remite a experiencia, no obstante, las mujeres están inmersas en cultura patriarcal que otorga rol de abuela y al varón de experiencia.
-Lo activo se relaciona mayoritariamente con el trabajo, sin embargo existen estereotipos de género en el contexto de su evocación ya que para los varones está mayormente relacionado al trabajo y para las mujeres al movimiento.
-La participación social en la vejez está asociada semánticamente a disfrutar de vínculos familiares y próximos y no se abre a la participación política ni ciudadana.
-La Seguridad en la vejez evoca sensación de tranquilidad económica y de cobertura de la enfermedad. Dos grandes pilares de apoyo social en la vejez. 

A partir del análisis de las representaciones sociales, el grupo de investigación se planteó una comparación entre los resultados de las mismas y lo que la teoría dice que significan y que el PRONEAS quiere incorporar en la agenda pública y sensibilizar a la población. Para ello, se propusieron caminos comunicacionales que aproximen las representaciones sociales y los significados que se atribuyen a este concepto, ligados a ampliarlos mediante la incorporación de otros atributos que no fueron evocados en las representaciones de este grupo seleccionado. “Lo que vimos es que las personas sostenían estos discursos de la vejez como sinónimo de pasividad haciendo que estas se terminen traduciendo en prácticas. Si por ejemplo, se piensa que la vejez está relacionada con la soledad, enfermedad, actividad doméstica dentro del hogar o de lo familiar, los proyectos se enmarcarán en ese contexto, pero si se piensa desde un lugar activo con la posibilidad de viajar, hacer actividad física, dedicarse al ocio o trabajar, se puede ganar en salud mental en esa época de la vida”, destacó la Doctora. 

En relación a los cambios comunicacionales que deberían aplicarse, se enfatizó en primera instancia en el concepto de envejecimiento activo, donde la diferencia radica en que el PRONEAS plantea el bienestar físico, social y mental, la participación y la seguridad mientras que el grupo seleccionado lo reduce a la manutención de vínculos laborales y con actividad física. “El camino comunicacional sería abrir el sentido del envejecimiento activo, relacionado con el trabajo y actividad física, al de bienestar que incluye lo psíquico, físico y social. Que este incluya alguna actividad que pueda ser remunerada o no y que abarque todas las áreas.  Además, el envejecimiento saludable estaría referido a mantener una capacidad funcional. Los caminos de la comunicación deberían clarificar que se puede ser saludable con varias opciones ligadas a actividades de la vida diaria que incluyan el ocio, la recreación, los lazos sociales o la ayuda social, por ejemplo”, resalta. Además, el análisis destaca que la participación social en la vejez desde el PRONEAS se encara como un concepto amplio, mientras que las representaciones lo reducen al ámbito familiar. De esta manera, se podrían incorporar sentidos que amplíen el concepto a dimensiones comunitarias, políticas y/o sociales. También sugieren la apertura de espacios de participación para adultos mayores que den cuenta de estos dominios ampliados.

Por último, se analiza el concepto de Seguridad en la Vejez, indicando que sufre del mismo reduccionismo que el concepto de participación social. Bajo el prejuicio de asociar la vejez con enfermedad, la mejor seguridad es la cobertura médica, siendo que dotar de accesibilidad en la cuidad para la movilidad, recibir programas de cuidado o sentirse seguro en la calle parecería que no formara parte de este concepto. “Esta investigación pretende entonces, pensar en una línea de comunicación que problematice lo que las personas entienden como envejecimiento activo y saludable y mostrar la brecha entre lo que el programa pretende transmitir y la gente piensa”, culminó.