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Todo lo que hay que saber a la hora de correr: tips para evitar lesiones y lograr una buena experiencia de entreno

La comunidad del running crece a pasos agigantados y la cercanía con el calor provoca que cada vez más personas se sumen a la actividad. Pero a su vez, muchos de ellos no lo hacen con la supervisión adecuada, produciendo en muchos casos lesiones que, si no son tratadas a tiempo, pueden empeorar. Conversamos con Gabriel Novoa MN: 12735, Docente de la Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría de la Universidad ISALUD y especialista en running, quien nos brindó herramientas para poder ejercitarnos de manera segura.
“Si hablamos de corredores, las lesiones más frecuentes que recibo son lesiones en la rodilla, particularmente una afección denominada síndrome femoropatelar que se manifiesta en mayor medida en mujeres y también suelo recibir tendinopatías de Aquiles, una afección que como lo dice el nombre, involucra al tendón. Esta última se produce en mayor medida en hombres de mediana edad (30 a 50 años)”, explicó.

Consultado sobre las superficies más indicadas para correr y el mito del peligro de correr sobre asfalto, el profesional expresó: “No considero que debamos prestarle atención a la superficie donde corremos, ya sea asfalto, cinta o pasto. A la hora de elegir donde correr, no hay información suficiente para decidir si es mejor hacerlo en una u otra superficie. La pregunta que debemos hacernos es si nuestro cuerpo está preparado para esa superficie ya que este se acostumbra a las cargas impuestas, al aumento del volumen e intensidad, al ambiente donde corremos, ya sea frío o cálido o incluso en altura o al nivel del mar”. 

Por otra parte, con respecto a la necesidad de descanso del cuerpo para rendir mejor, el docente indicó: “Cada caso es particular, por ejemplo, un corredor de élite probablemente corra casi todos los días e incluso con algunos días de doble turno, mientras que un corredor recreativo lo haga en 2 o 3 ocasiones a la semana. ¿Qué diferencia a estos dos tipos de corredores?, muchos factores, pero uno de ellos y muy importante es la progresión que han hecho de las cargas a lo largo de su vida en su volumen kilómetros y en intensidad. Se puede correr los 7 días de la semana pero el descanso es necesario también y forma parte del entrenamiento invisible junto con la nutrición, al menos un día a la semana. Además, no sólo es importante frenar un día, sino también revisar si estamos durmiendo bien en la semana, cuántas horas por día lo hacemos y si estas son de calidad. La información científica para prevenir lesiones con este punto aún no es muy abundante, pero no porque el descanso no sea importante, sino porque la aparición de lesiones se debe a causas multifactoriales, es decir, muchísimas cuestiones influyen en su desarrollo y aún falta conocer que tan importante y cuánto peso tiene cada factor de riesgo”.

Otra cuestión importante y recurrente es la de la suplementación. Con respecto a esta el profesional resaltó la importancia de que un nutricionista evalúe de manera individual si es necesaria o no. Incluso, aunque no sea necesario, seguramente va ayudar a mejorar los hábitos alimentarios, sobre todo, en aquellos corredores que buscan mejorar su rendimiento y se están preparando para realizar una carrera o maratón. 

En relación a las molestias que surgen propias de la actividad, Gabriel considera primordial evaluar el grado de dolor para concluir si es necesaria una consulta profesional. Entre las más comunes destaca las afecciones en la rodilla o en el tendón, siendo en este último necesario revisar algunos signos y síntomas claves como el dolor puntual en el tendón luego de finalizar la actividad deportiva o al día siguiente, edema (hinchazón) y rigidez matinal. Además de estas dos afecciones, pueden darse muchas otras, como por los dolores musculares generales al día siguiente o a las 48 horas que son muy comunes y no requieren de demasiada atención. Sí puede ser más preocupante que se produzca un dolor muscular súbito durante el entrenamiento, como puede suceder en una pasada de velocidad, lo que puede indicar un posible desgarro muscular. “En ese caso, sin duda no hay que dejarse estar y consultar. Lo mismo tendríamos que hacer en presencia de alguna molestia o dolor al que no estamos tan acostumbrados a tener durante el entrenamiento o vida diaria”, manifestó.

Por último y acerca del tiempo de descanso prudencial una vez detectada la lesión, el profesional aconsejó: “El reposo dependerá de cada lesión. Ante un desgarro muscular o una fractura por estrés seguramente debamos frenar nuestros entrenamientos unos días, semanas o meses. Pero ante otras condiciones como el síndrome femoropatelar o tendinopatía de aquiles, descansar totalmente no será bueno. En esos casos tendremos que ajustar las cargas, ya sea el volumen o la intensidad y progresar lentamente en base a los síntomas luego de cada sesión de entrenamiento”, finalizó.