Cerrar Mapa
PH web ilustración

Magnano, Lamas, Hernández, una charla de lujo en Córdoba, a puro básquet y deporte

Los tres entrenadores dieron una charla sobre su experiencia liderando equipos y resaltaron sus pasos por la Selección Argentina. Sergio Hernández, Rubén Magnano y Julio Lamas se juntaron en una charla de liderazgo realizada en el marco del ciclo [Rec] Crear, realizada por Sancor Salud.
En un evento prácticamente histórico, ya que es una de las primeras veces que los tres entrenadores de la Generación Dorada confluyen en un evento de este tipo, dieron su visión y su experiencia liderando equipos a lo largo de su carrera, sobre todo en la Selección Argentina.

“Aprendí que el liderazgo es un servicio. No podemos mandar, no damos órdenes, buscamos conseguir cosas por convicción y no por obediencia” resaltó Oveja.

A su vez, recordó el vestuario post semifinal de China 2019 para hablar del manejo de la presión. Allí, en pleno festejo de un plantel argentino lleno de ilusiones, irrumpió Luís Scola: "Era nuestro líder en todo aspecto y la había roto ante Francia. Fue el más reclamado por los periodistas y cuando llegué al vestuario era un caos de festejos. Yo me quedé mirando cómo los jóvenes estaban exaltados, y entra Luís. Abrazó a uno por uno y después fue y se sentó en su lugar en silencio. Ahí, los jugadores empezaron a sentarse cada uno en su lugar, esperando que yo diga algo. Entonces lo miré a Luís y le dije que era su turno”.

“Acto seguido, Scola tomó la palabra y dijo ‘Tuvimos 25 minutos para festejar, ahora apaguemos los ruidos. Nos quedan dos horas de reloj, cuarenta minutos netos, 80 posesiones para lograr algo que ni la Generación Dorada pudo lograr’, naturalizó una final del mundo. Esa es una manera de manejar la presión”.

Por su parte, Julio Lamas tomó la palabra y tomó el Preolímpico de 2011 para hablar de la presión que se generó sobre el equipo para lograr el campeonato. “El torneo estaba ganado antes de jugarse, cosa que es mentira, pero no podíamos hacer más nada”.

“En la semifinal contra Puerto Rico, termina el partido y vamos a la rueda de prensa. Me senté y le preguntan a Manu Ginóbili que había sido duro, a lo que respondió ‘fue el partido de mayor presión en mi carrera, más que el séptimo partido de la final de la NBA de 2005, porque si no ganábamos acá con nuestra familia y en nuestro país, no sé cómo lo íbamos a poder superar’”.

Por otra parte, Rubén Magnano expresó su optimismo ante la situación actual del país hablando del trabajo en equipo: “Somos crack en la adversidad. No soy de usar mucha esta palabra, crack, pero en Argentina, en el deporte, somos crack ante la adversidad. Recordemos en 2001, año de una gran crisis en el país, dirigí a la selección en el Premundial de Neuquén y fuimos campeones invictos”.

A su vez, el entrenador campeón olímpico remarcó cómo fue el vestuario en aquel 2002 previo. “Estos jugadores se pusieron a disposición con un altísimo grado de compromiso, con una humildad inteligente. Hablamos de jugadores que eran campeones y figuras, y pusieron su talento al servicio del equipo. Existía el ego bien entendido. Una distinción determinante fue la equidad”.

En otro momento, Magnano recordó a Fabricio Oberto luego de conseguir la medalla de oro en Atenas 2004: “Él fue al pasillo de prensa y le preguntaron cuál fue el mejor partido de él con la selección, y él respondió que fue la final olímpica, y él no jugó porque estaba quebrado. El sentido de pertenencia”. A su vez, agregó que “no tenés alternativa después de un resultado. Donde sí la tenés es en cómo te preparás para salir a ganar de nuevo, porque una vez que perdiste es historia. Entonces qué capacidad o fuerza tenés para salir a ganar nuevamente”.