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Vitamina D: ¿Cómo saber si tenemos déficit o no?

La vitamina D es esencial en todas las etapas de la vida para mantener nuestros huesos y dientes fuertes y sanos. El principal componente de los huesos es el calcio, y el cuerpo sólo puede absorberlo cuando la vitamina D está presente. Además, es indispensable para que nuestro sistema inmune, tan importante en tiempos de Pandemia, junto a nuestros músculos y conexiones neuronales para que funcionen correctamente.  
Pero, ¿cómo la obtenemos sin poner en riesgo nuestra salud?, la Licenciada María Isabel García, Coordinadora de la Licenciatura en Nutrición de la Universidad ISALUD nos brinda herramientas para poder hacerlo de una manera saludable.

“La principal fuente de esta vitamina es su producción en la piel, a partir de la exposición a los rayos ultravioletas provistos por el sol. Pero debemos considerar los riesgos que puede tener. Según la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo (SEAM), podemos tener una exposición solar saludable durante 10 a 15 minutos 3 veces por semana en verano y 20 a 30 minutos en invierno, teniendo en cuenta de colocarnos protector solar en cara y orejas, pero dejando expuestos al sol la piel de los brazos y piernas sin protección”, explica.

La profesional relata que no todas las personas logran producir la cantidad de vitamina D necesaria a partir de la exposición solar, o no se exponen al sol lo suficiente, por esto es importante también el consumo de alimentos que sean fuente de esta vitamina. “Se destacan los pescados grasos, como la caballa, el jurel, las anchoas, la trucha y el salmón, y el aceite de hígado de pescado; y en menor medida la yema de huevo, el hígado vacuno, los hongos, la manteca y los quesos. También existen alimentos fortificados, que son aquellos a los que se les agregó esta vitamina como un ingrediente. Aquí encontramos a la leche, el yogur, algunos cereales de desayuno y algunas bebidas vegetales a base soja, maní o almendras”, enumeró. Pero, ¿Qué sucede con aquellas personas que llevan a cabo una alimentación basada en plantas? Para ellos, indica, existen además suplementos de vitamina D de origen vegetal (D2), apto para personas que siguen una dieta vegana. 

¿Cómo saber si necesitamos tomar suplementos? 

“La forma de saber si estamos sintetizando suficiente vitamina D a través del sol y los alimentos, es con un análisis de sangre. Si se detectan bajos valores, el médico podrá indicar la dosis de suplementos necesaria.   Pero, si bien es común el déficit a nivel mundial de esta vitamina y  que muchas personas deban consumir suplementos, hay que considerar que si se realiza de manera no controlada y sin indicación médica, los excesos de la vitamina D tienen acciones tóxicas en el cuerpo, afectando la salud ósea y la absorción intestinal del calcio”, indicó. 

Para culminar, la profesional resaltó que la deficiencia de esta vitamina se asocia a muchas condiciones, como enfermedades autoinmunes, infecciosas, cardiovasculares, desórdenes neurológicos, cáncer y diabetes tipo 2, entre otros. Entonces, hay que prestar atención a muchos otros factores que pueden influir en que una persona no logre la correcta dosis de vitamina D, pese a la exposición y suplementación correspondiente. Algunos de los que enumera son:
-La edad (a mayor edad, menor absorción)
-La piel oscura
-Utilización excesiva de pantallas solares
-Niveles bajos de colesterol o bajo consumo de grasas en la alimentación
-Sobrepeso
-Disbiosis gastrointestinal o enfermedades intestinales como la celiaquía
-Deficiencia de magnesio (activador de la Vitamina D)
-Ausencia de vesícula
-Disfunción renal o hepática
“Según el Instituto de Medicina de los EE.UU. (IOM), la ingesta diaria recomendada para una persona adulta es de 600 UI o 15 microgramos de vitamina D. Si la ingesta durante varios meses es mayor a 50.000 UI o 1250 microgramos, aparecen los efectos tóxicos antes mencionados, de acá radica la importancia del control médico en la suplementación”, destacó.