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Acidez estomacal, un mal más frecuente de lo que se piensa

Es una sensación de ardor y quemazón que se produce en la parte inferior del pecho y en la garganta, acompañada de un sabor amargo o agrio en la boca y tan frecuente en la mayoría de las personas. Se la conoce como acidez y se puede tornar muy molesta si no se trata a tiempo o se analizan las posibles causas. 
La Lic. María Isabel García, Coordinadora de la Licenciatura en Nutrición en Tigre de la Universidad ISALUD, nos indica qué alimentos debemos suprimir y cuales podemos incorporar para disminuir los síntomas.

“Técnicamente, lo que se produce en nuestro cuerpo y provoca la acidez se inicia cuando comemos, tras la masticación y luego de que el alimento se dirige hacia el esófago, el esfínter esofágico inferior se relaja permitiendo el paso del alimento hacia el estómago. Esta válvula actúa como “puerta” permitiendo que la comida ingrese al estómago. Por lo general, una vez que el alimento pasa, la válvula se cierra (se contrae). Pero, en ocasiones y muchas veces a causa de lo que comemos, sucede que la válvula no se cierra, provocando que el ácido estomacal regrese al esófago y causando lo que llamamos reflujo. El ácido estomacal irrita el esófago y provoca la famosa acidez”, explicó. 

CONSEJOS PARA MINIMIZAR LOS SÍNTOMAS:

-Es fundamental tener un estilo de vida saludable, en donde el peso corporal se encuentre en límites normales evitando el sobrepeso u obesidad.

-Evitar usar ropa ajustada ya que favorece el reflujo gastroesofágico. Al apretar la zona del estómago con la cintura de un pantalón apretado, se puede ver afectado el funcionamiento del esfínter esofágico inferior y dejar pasar el contenido ácido del estómago hacia el esófago y la boca dando lugar como mínimo a ardores.

-Preferentemente, la última comida debe realizarte entre 2 y 3 horas antes de acostarse.

-Evitar fumar y consumir bebidas (como mate, café, gaseosas y alcohol) que puedan producir acidez. 

-En personas que ya padecen de acidez, también se recomienda evitar comidas picantes y grasosas, cebolla, alimentos cítricos, productos derivados del tomate (como kétchup), caramelos de menta, y las temperaturas extremas. 

“Padecer acidez de vez en cuando, probablemente no signifique nada grave”, resaltó la profesional y agregó: “Lo que sí es importante es prestar atención a su frecuencia, no se deben naturalizar estos síntomas, ya que se puede tornar crónica provocando complicaciones peores como lo es la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)”. 

Pero, ¿qué pasa en aquellos casos de una gravedad mayor?, la docente indicó que, en condiciones normales el estómago produce un ácido fuerte llamado ácido clorhídrico, secretado para digerir alimentos, pero cuando este sube hacia el revestimiento interno del esófago, el mismo no está preparado para recibirlo. “Si esta situación se vuelve crónica y el tratamiento no es el adecuado, el daño puede ser permanente,  provocando gastritis, hernia hiatal (afección en la que una parte del estómago empuja hacia arriba el músculo del diafragma), úlceras pépticas (el ácido estomacal daña el revestimiento del esófago) y, a largo plazo, podría provocar que las células del esófago adquieran las características de las células estomacales provocando esófago de Barret o, en casos más graves, adenocarcinoma de esófago (cáncer de esófago)”, indicó. 

Por último, la profesional destacó la importancia en la frecuencia de estos episodios, ya que la sensación de quemazón suele ser un malestar común en muchas personas (incluso en embarazadas), que por lo general cambiando hábitos del estilo de vida, incluyendo una alimentación saludable, disminuye. Pero, si esto comienza a ocurrir usualmente, es importante realizar una consulta con un médico que se ocupe de realizar estudios pertinentes y recetar medicamentos específicos para controlarla, al igual que acompañar el tratamiento médico por el nutricional, para mejorar la sintomatología.