Cerrar Mapa
PH web ilustración

Salud digital: la necesidad de optimizar su uso e implementación

La atención médica a distancia atravesó numerosos cambios durante la Pandemia. Por un lado las personas que ya habían implementado su uso y quienes no lo habían hecho aún tuvieron que adaptarse a esta nueva modalidad. 
Por parte del personal de salud, debieron hacerle frente a una demanda excesiva y constante. Conversamos con Guillermo Schor Landman, abogado y director del curso de salud digital- teleconsultas de la Universidad ISALUD acerca de los desafíos vividos durante el corriente año.

“La pandemia ha impulsado la implementación de herramientas digitales que ya estaban disponibles para el sector de la salud pero, fundamentalmente por barreras culturales, sólo se estaban utilizando para acceder a lugares remotos o de muy difícil acceso. Hoy, el aislamiento nos ha obligado a utilizar las teleconsultas para superar la limitación del acceso, y descubrimos que puede haber atención médica de calidad a través de las redes de telecomunicaciones con las herramientas digitales. Nuestra obligación, ya que tanto los profesionales de la salud como los pacientes están aceptando esta nueva modalidad de atención médica, es capacitar a los profesionales de la salud para su uso más eficiente, y trabajar en la regulación para que se desarrolle y consolide bajo los máximos estándares de excelencia, ética, calidad y valores que atraviesan la práctica médica en todas sus dimensiones”, explicó.

Consultado sobre cuáles son las necesidad de mejora dentro de las instituciones de salud, en base a la experiencia vivida durante este año, el profesional destacó: “Lo más necesario e importante es garantizar la conectividad, preferentemente redundante; además de capacitar a los profesionales y mantenerlos actualizados; digitalizar las historias clínicas electrónicas y archivarlas en data centers de alta seguridad; utilizar sólo plataformas digitales profesionales interoperables con sistemas de protección de datos de calidad, para comenzar”.

Por último y en relación a la adaptación por parte de los pacientes, resaltó que los pacientes se adaptan con mayor facilidad que los profesionales y las instituciones. Por eso cree necesaria una mayor comunicación informativa, sobre todo con respecto a la legitimidad de la telemedicina. “Con la inteligencia artificial, el grado de precisión para el diagnóstico tiene más profundidad que el de una primera revisión de un médico. Pero no reemplaza al médico sino que le da al médico una opinión para que el médico ratifique o rectifique. Vamos a un sistema de salud con una gran injerencia de la inteligencia artificial. El desafío será trabajar en los aspectos éticos de la inteligencia artificial. Para que se use de una manera correcta”, culminó.