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Actividad física sin obsesión

Rutinas de funcional, de abs, de yoga, de elongación, personas corriendo 42 km dentro de su hogar, gente haciendo crossfit con elementos caseros, la cuarentena obligatoria disparó la imaginación de las personas que realizan actividad física asiduamente y también de quienes no, ya sea por falta de tiempo o ganas. Gonzalo Pardo (MN 11268), Licenciado en Kinesiología y docente de la Universidad ISALUD, nos orienta acerca de los cuidados que debemos tener a la hora de ejercitarnos en casa para poder cuidar nuestro cuerpo y evitar futuras lesiones.
“El periodo de cuarentena nos obliga necesariamente a reinventarnos en muchos aspectos de nuestra vida; la actividad física es uno de ellos, y como aconsejamos frecuentemente, es necesario que sea en su punto justo, ya que el exceso  o su práctica en forma inadecuada conlleva un perjuicio para el aparato locomotor”, indica el profesional. De igual forma, remarca la importancia de NO DEJAR DE MOVERNOS: “Nuestro consejo para las personas que no requieren un entrenamiento específico, es decir para los que no son deportistas de competencia, es que traten de  hacer  20 minutos de actividad física al menos tres veces por semana.

Los ejercicios recomendados son aquellos que proporciones mejoras al sistema cardiopulmonar, como los ejercicios aeróbicos (bicicleta fija o simplemente caminatas por el hogar) con control de la frecuencia cardiaca para que la misma se encuentre en el rango entre las 120 a  160 pulsaciones por minuto, como así también ejercicios que involucren la movilidad global e incluyan los grandes grupos musculares de manera integral, como por ejemplo:

-Círculos con los brazos 
-Movilización de muñecas y manos
-Extensiones de codo 
-Sentadillas
-Abdominales

Como variable importante a tener en cuenta,  el profesional destaca que “en virtud de la capacidad individual, se ajustarán las variables correspondientes (por ejemplo, si es una persona mayor podrá realizar las sentadillas con una silla que le permita una correcta ejecución). El cuidado de la posición antes y durante la realización de los ejercicios y en lo posible supervisados (aunque sea a la distancia) por un profesional, no es un dato menor, ya que un simple movimiento mal hecho puede tener consecuencias en nuestro cuerpo”.

Consultado sobre aquellos que desempeñan algún deporte profesionalmente, explicó que “deberán adecuar su actividad a los requerimientos de su actividad competitiva, pero nunca suspenderla. En este caso los tiempos de entrenamiento se incrementarán a, por lo menos, 40 minutos. El objetivo de estos trabajos, será el de mantener el estado general sin obsesionarse con la superación de marcas que arriesgarían la integridad motriz y ocasionarán dolores musculares post esfuerzo que no son propicios para nuestra calidad de vida en este periodo especial”.

Por último, Gonzalo destaca otro aspecto clave y que muchas veces se pasa por alto, como son los trabajos de relajación para finalizar la actividad, volver a la calma y relajar todos los músculos de nuestro cuerpo, evitando de esta manera futuras dolencias.“No debemos descuidar los beneficios psicológicos de la actividad física mediante la generación natural de endorfinas, contribuyendo a reducir el stress y mejorando el sistema inmune”, finaliza.