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Cada vez más rosarinos padecen problemas de salud mental

Las "causas subjetivas" ocupan el octavo lugar en el ranking de consultas en los hospitales. Adicciones, violencia física y psíquica, al tope de las nuevas demandas en el sistema público

Las consultas por problemas de salud mental crecieron notablemente en los sectores medios bajos de Rosario. Tanto que las denominadas "causas subjetivas" ya ocupan el octavo lugar en el ranking de patologías atendidas en los 83 centros de atención primaria públicos que tiene la ciudad.

"Esta situación nos obligó a reformular el sistema en los últimos dos años", admitió el director de Atención Primaria de Salud municipal, Ignacio Gómez. Ahora en cada efector hay un equipo interdisciplinario y el 95 por ciento de las consultas se resuelven allí mismo, sin derivación. Adicciones, violencia física y psíquica encabezan el listado de las nuevas demandas.
 
Los datos a los que tuvo acceso LaCapital serán presentados el viernes por la Secretaría de Salud municipal. La Intendencia mostrará las estadísticas de los últimos años, que evidencian cambios significativos en la demanda sanitaria de los casi 500 mil rosarinos que carecen de obra social y se atienden en el servicio público.
 
Actualmente, el sistema sanitario estatal, que desde hace unos años actúa de manera coordinada entre las estructuras dependientes del municipio y la provincia, recibe unas 600 mil consultas médicas al año.
Y de acuerdo a los registros más recientes, las denominadas "causas subjetivas" ya ocupan el octavo lugar en el ranking de patologías atendidas en los 83 centros de atención primaria que funcionan en Rosario, de los cuales 52 dependen directamente del municipio y 31 de la provincia.
 
"Lo que antes aparecía esporádicamente paso a ser ahora una causa común de consulta", apuntó el subsecretario de Salud, Leonardo Caruana, tras lo cual destacó que en la ciudad el área de salud mental incluye a mil profesionales, la misma cantidad que todo el personal que trabaja en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca).
 
Las estadísticas que manejan en la Municipalidad son del sistema sanitario público, donde se atienden los sectores medios y bajos, que carecen de cobertura médica. En ese sentido, Gómez aclaró que si bien los problemas de salud mental "atraviesan a todas las clases sociales, cuando se asocian a otras carencias, se potencia y complejiza la situación ya que las herramientas con las que cuenta el paciente para sobrellevarlos no son las mismas".
 
De igual modo, desde el municipio estimaron que un panorama similar se está registrando en los otros estratos sociales, donde las patologías de salud mental han ganado terreno en la atención médica local en los últimos años.
 
Gómez admitió un crecimiento "significativo" en las consultas vinculadas a esta cuestión, pero aclaró que "no es sencillo de cotejar con registros de años anteriores ya que antes o bien no había esas demandas, o no quedaban asentadas en las historias clínicas y no tenían respuesta del sistema".
 
En ese sentido, remarcó que "en los últimos años, la sociedad empezó a tener nuevas manifestaciones referidas a la salud, relacionadas con crisis sociosubjetivas. Así han surgido con notoriedad aspectos vinculados a situaciones de exclusión, falta de proyectos, asociados a violencia, adicciones. Este cambio de escenario nos obligó a reformular nuestro sistema para acompañar estas nuevas patologías".
 
Según datos oficiales del segundo semestre de 2011, en el área de salud mental estatal las mujeres casi duplican al universo de pacientes masculinos: ellas representan el 62 por ciento de las consultas, frente al 37 por ciento de hombres. Además, el 53 por ciento no trabaja, el 11 por ciento son amas de casa y el 30 por ciento tiene un empleo precario.
 
Respecto a los motivos de consulta, el 31 por ciento fue por padecimientos psíquicos, el 23 por problemas vinculados a la infancia, el 11 por ciento por situaciones de violencia, el 6 por ciento por adicciones, el 2 por ciento por intentos de suicidio y un 25 por ciento por otras razones.
 
Entre las situaciones de violencia, el 47 por ciento fueron físicas, el 27 por ciento sexuales y un 21 psíquicas.